"INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

"INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Nathan Z. el Mar Mar 17, 2009 11:51 am

La he empezado esta noche. Todavía no quiero decir nada.

Pero dejo un enlace que he descubierto en el blog "Moleskine", una reseña en forma de cómic:

http://www.villagevoice.com/slideshow/view/144736

Y el enlace al blog de Iván Thays es:

http://notasmoleskine.blogspot.com/
avatar
Nathan Z.

Cantidad de envíos : 4361
Fecha de inscripción : 30/05/2008

Ver perfil de usuario http://lasoledadenagosto.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Nathan Z. el Mar Mar 17, 2009 11:30 pm

La crítica de Germán Gullón en El Cultural:

La obra presenta dos escenarios principales, Newark, ciudad natal del propio Roth, fronteriza con Nueva York, un lugar gris, carente de mayor interés cultural, y Winesburg (Ohio), una conservadora urbe universitaria del medio oeste de Estados Unidos. Los tres miembros de la familia Messner, judíos de clase media baja, protagonizan la acción: el joven estudiante Marcus; su padre, un carnicero kosher, y su madre, una mujer curtida por la vida. Todo sucede en los inicios de los años 50, cuando Estados Unidos lucha en Corea. Durante el primer tercio de esta excelente novela, el joven Messner conjuga su trabajo en la carnicería, ayudando a su padre, con la asistencia a una pequeña institución universitaria, el Robert Treat College. Su padre le vigila de cerca para prevenir vicios como el juego de billar o el contacto con malas compañías, que le llevarían a despilfarrar su oportunidad de convertirse en abogado. Tan estrecha vigilancia paterna le decide a matricularse en la universidad de Winesburg (Ohio), a 800 kilómetros de casa.

La intriga, en principio, radica en responder a la pregunta de sí Marcus llegará a ser alguien que le redima de un futuro como carnicero. Parece, en principio, fácil, dada su actitud para el estudio, pero su escasa destreza para resolver conflictos con sus compañeros y su negativa a pertenecer a una fraternidad, le convierten en un solitario. Un golpe de suerte ocurre cuando en la primera cita, Olivia, una compañera de clase, le agracia con una sesión de sexo oral. Marcus queda tan satisfecho como sorprendido, pues se ve sin don alguno para merecer semejante trato de una chica guapa.

La indignación surge cuando Marcus debe explicar ante el decano Caudwell por qué se ha cambiado dos veces de cuarto en un semestre, y ahora vive solo en la peor habitación del dormitorio. Roth está aquí novelando la sociedad norteamericana de los 50, anterior a la época de Kennedy, quien traería un aire renovador parecido a lo ocurrido ahora con Obama. Aquella América era racista, profundamente reaccionaria, y apenas existía una sociedad liberal, sólo en determinados enclaves universitarios y entre las elites del noreste del país. Roth recrea, pues, aquel ambiente, y sitúa a un joven judío, abierto a aprender, pero en una universidad donde no se practica la formación crítica de la mente sino información mezclada con una religiosidad patriotera.

Caudwell sacará a Marcus de sus casillas porque no sólo indaga sobre los motivos íntimos de su conducta, sino que va mostrando que le juzga desde un estereotipo. Para él, Messner es un judío, un inadaptado que no merece la protección de Winesburg, así que acabará expulsado de la universidad tras un segundo choque con el decano. En ese momento termina la narración en primera persona. Le siguen dos codas: una en la que vemos a Marcus herido de gravedad en la guerra de Corea, mientras que la otra coda es una noticia histórica, datada en 1971, sobre cómo después de 1968 el pensamiento de los Caudwell fue erradicado de las universidades americanas, por leyes que condenarán los estereotipos étnicos y religiosos.

Un libro fascinante. Sí, nadie puede negar que Roth vive en el otoño de su carrera un momento de pleno éxito literario.
Germán GULLÓN
avatar
Nathan Z.

Cantidad de envíos : 4361
Fecha de inscripción : 30/05/2008

Ver perfil de usuario http://lasoledadenagosto.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Nathan Z. el Mar Mar 17, 2009 11:32 pm

Y un fragmento de la novela:

La noche en que salí con Olivia Hutton, Elwyn, mi compañero de habitación, me prestó su LaSalle negro. Era una noche de entre semana en la que no trabajaba, y tuvimos que salir temprano a fin de estar de regreso en su residencia a las nueve. Fuimos a L’Escargot, el restaurante más lujoso del condado de Sandusky, a unos quince kilómetros de la universidad, siguiendo el curso del riachuelo Wine. Ella pidió caracoles, la especialidad de la casa, y yo no, no solo porque nunca los había comido y no podía imaginarme haciéndolo, sino también porque procuraba economizar en lo posible. La llevé a L’Escargot porque la chica me parecía demasiado sofisticada para una primera cita en el Owl, donde podías comer una hamburguesa y patatas fritas con una Coca-Cola por menos de cincuenta centavos. Además, por muy fuera de lugar que me sintiese en L’Escargot, me sentía incluso más desplazado en el Owl, cuyos clientes solían apretujarse en reservados junto con miembros de sus propias asociaciones estudiantiles masculinas o femeninas y, por lo que podía distinguir, hablaban sobre todo de acontecimientos sociales de la semana anterior o los que tendrían lugar la próxima semana. Ya tenía suficiente con los comentarios que hacían sobre su vida social mientras servía mesas en el Willard.
Ella pidió los caracoles y yo no. Ella procedía de una rica zona residencial de Cleveland y yo no. Sus padres estaban divorciados y los míos no, ni era posible que llegaran a estarlo.
Ella se había trasladado de Mount Holyoke a Ohio por motivos relacionados con el divorcio de sus padres, o eso es lo que me dijo. Y era incluso más bonita de lo que me había parecido en clase. Nunca la había mirado a los ojos el tiempo suficiente para constatar su tamaño. Tampoco había reparado en la transparencia de su piel, ni me había atrevido a mirarle la boca el tiempo suficiente para darme cuenta de lo henchido que tenía el labio superior y de cómo le sobresalía provocativamente cuando pronunciaba ciertas palabras con un acento distinto del mío.
Al cabo de unos diez o quince minutos de conversación, ella me sorprendió al extender la mano por encima de la mesa para tocar el dorso de la mía.
-No te pongas tan profundo -me dijo-. Relájate.
-No sé cómo hacerlo -repliqué, y aunque lo decía como si fuese una broma desenfadada y tímida, resultaba que era cierto.
Siempre estaba trabajando en mi persona. Siempre estaba persiguiendo un objetivo. Entregar pedidos, desplumar pollos, limpiar tajos de carnicero y obtener sobresalientes para no decepcionar a mis padres. Acortar la zona de sujeción del bate para golpear la pelota y hacerla caer entre los jugadores de cuadro y los jardineros del equipo contrario. Trasladarme de Robert Treat a otra universidad a fin de librarme de las irrazonables restricciones de mi padre. No unirme a una fraternidad para concentrarme exclusivamente en mis estudios. Seguir con toda seriedad el curso del Cuerpo de Instrucción de Oficiales en Reserva a fin de no acabar muerto en Corea. Y ahora el objetivo era Olivia Hutton. La había llevado a un restaurante cuyo coste se acercaba a la mitad de mis ganancias de un fin de semana porque quería que la chica pensara que yo era como ella, sofisticado y mundano, y al mismo tiempo deseaba que la cena finalizara casi antes de comenzar para sentarla a mi lado en el coche, aparcar en alguna parte y tocarla.
Hasta entonces, el límite de mi experiencia carnal era tocar. Había tocado a dos chicas en el instituto. Cada una de ellas había sido mi novia durante cerca de un año. Solo una estuvo dispuesta a tocarme a su vez. Tenía que tocar a Olivia porque hacerlo era el único camino a seguir si quería perder la virginidad antes de licenciarme e incorporarme a filas. He ahí otra meta: pese a las ataduras de las aún rígidas convenciones que imperaban en el campus de una universidad mediana del Medio Oeste en los años inmediatamente posteriores a la segunda guerra mundial, estaba decidido a tener relaciones sexuales antes de morir.

Después de la cena, subimos al coche y fuimos más allá del campus, a las afueras del pueblo, para aparcar en la carretera que bordeaba el cementerio. Ya eran algo más de las ocho, y disponía de menos de una hora para llevarla de vuelta a la residencia antes de que cerraran las puertas. No sabía dónde más aparcar, aunque temía que el coche patrulla que circulaba por el callejón trasero del hostal se detuviera detrás del vehículo de Elwyn con las luces largas encendidas, que bajara uno de los agentes y se acercara para iluminar el asiento delantero con una linterna y preguntarle a ella: “¿Va todo bien, señorita?“. Eso era lo que decían los policías cuando actuaban, y en Winesburg actuaban continuamente.
Así pues, tenía que preocuparme por la policía y lo tardío de la hora -las ocho y diez- cuando apagué el motor del La-Salle y me volví para besarla; con total naturalidad, ella me devolvió el beso. Evita el rechazo… ¡detente aquí!, me ordené, pero esa advertencia era necia, y mi erección lo corroboraba. Deslicé con delicadeza la mano bajo su abrigo, le desabroché la blusa y moví los dedos sobre el sujetador. Ella reaccionó a aquel comienzo de acariciarla a través de la copa de tela del sostén abriendo más la boca mientras me besaba, ahora con el incentivo añadido del estímulo de su lengua. Me encontraba solo en un coche aparcado en una carretera a oscuras, una mano moviéndose dentro de la blusa de una muchacha cuya lengua se movía en el interior de mi boca, la misma lengua que vivía sola en la oscuridad de su boca y que ahora parecía el más promiscuo de los órganos. Hasta entonces la única lengua que había estado en mi boca era la mía, y esa idea casi bastaba para que me corriera. Eso solo sería más que suficiente. Pero la rapidez con la que ella me había permitido actuar (y aquella lengua que se proyectaba, se restregaba, se deslizaba, me lamía los dientes, la lengua, que es como el cuerpo desprovisto de su piel) me impulsó a tratar de poner delicadamente su mano en la entrepierna de mis pantalones. Y, una vez más, no encontré la menor resistencia. No hubo batalla alguna.

Durante semanas no paré de dar vueltas a lo que sucedió a continuación. E incluso muerto, como lo estoy desde hace no sé cuánto tiempo, intento reconstruir las convenciones que imperaban en aquel campus y recapitular los penosos esfuerzos por eludir tales convenciones, causantes de la serie de percances que terminaron con mi muerte a los diecinueve años de edad. Incluso ahora (si puede decirse que“ahora” todavía significa algo), más allá de la existencia corpórea, vivo como estoy aquí (si“aquí” o“yo” significan algo) tan solo como memoria (si“memoria”, en rigor, es el medio que todo lo abarca y en el que me mantengo como“yo mismo”), sigo dándole vueltas a las acciones de Olivia. ¿Será este el fin de la eternidad, rumiar una y otra vez sobre las nimiedades de toda una vida? ¿Quién podría haber imaginado que uno tendría que recordar constantemente cada momento de la vida hasta en su más minúsculo componente? ¿O acaso este más allá sea tan solo el mío y, de la misma manera que cada vida es única, así también lo es la otra vida, cada una de ellas una huella dactilar imperecedera de un más allá distinto al de cualquier otro? No tengo manera de saberlo. Como en la vida, solo sé lo que es, y en la muerte lo que es resulta ser lo que fue. No solo estás encadenado a tu vida mientras la vives, sino que sigues atado a ella cuando te has ido. O, una vez más, tal vez eso solo me ocurra a mí. ¿Quién podría habérmelo dicho? ¿Y habría sido la muerte menos aterradora si hubiera comprendido que no es una interminable nada, sino que consiste en memoria que medita durante eones sobre sí misma? Aunque quizá esta perpetua rememoración no sea más que la antesala del olvido.
Como no creyente, suponía que la otra vida carecía de reloj, de cuerpo, de cerebro, de alma, de dios… de cualquier cosa con forma, contorno o sustancia, descomposición absoluta. Desconocía que no solo no carecía de la capacidad de recordar, sino que recordar lo sería todo. Tampoco tengo ni idea de si el recuerdo se produce desde hace tres horas o un millón de años. No es la memoria lo borrado aquí: es el tiempo. No hay interrupción: la otra vida también carece de sueño. A menos que sea todo sueño, y el sueño de un pasado desaparecido permanezca para siempre con el difunto. Pero, sea o no sueño, aquí no hay nada en qué pensar salvo en la vida pasada. ¿Convierte eso el“aquí” en infierno? ¿O en cielo? ¿Mejor que el olvido o peor? Cabría imaginar que al menos en la muerte se desvanecería la incertidumbre. Pero en la medida en que no tengo ni idea de dónde estoy, qué soy ni cuánto tiempo he de permanecer en este estado, la incertidumbre se revela duradera.
Sin duda no es este el cielo espacioso de la imaginación religiosa, donde todas las buenas personas volvemos a estar juntas de nuevo, felices plenamente porque la espada de la muerte ya no pende sobre nuestras cabezas. Por cierto, tengo la fuerte sospecha de que aquí también puedes morirte. De lo que no cabe duda es de que aquí no puedes avanzar. No hay ninguna puerta. No hay días. La dirección (¿de momento?) es solo hacia atrás. Y el juicio es interminable, aunque no porque te juzgue alguna deidad, sino porque tú mismo estás juzgando de forma insistente e incordiante tus acciones.
Si me preguntáis cómo es posible tal cosa, la memoria sobre la memoria y nada más que la memoria, no puedo responderos, desde luego, y no porque no existan un“tú” ni un“yo”, como no existen un“aquí” y un“ahora”, sino porque todo lo que existe es el pasado recordado, no recuperado, ojo, no aliviado de la inmediatez del reino de la sensación, sino tan solo reproducido. ¿Y cuánto más de mi pasado puedo soportar?

Al contarme una y otra vez mi propia historia todas las horas del día en un mundo sin horas, oculto y descarnado en esta gruta de la memoria, me siento como si llevara haciéndolo un millón de años. ¿Seguirá esto sin cesar jamás, con mis diecinueve añitos por siempre mientras todo lo demás está ausente, mis diecinueve añitos ineludiblemente aquí, presentes con insistencia, mientras que todo cuanto hizo reales los diecinueve años, mientras que todo cuanto le puso a uno directamente“en medio de”, sigue siendo un fantasma lejano, muy lejano?
Entonces no podía creer, y, lo que es ridículo, sigo sin poder creerlo, que lo sucedido a continuación sucediera porque Olivia quiso que sucediera. Las cosas no solían funcionar así entre un muchacho criado de una manera convencional y una chica de buena familia cuando yo estaba vivo, corría 1951 y, por tercera vez en poco más de medio siglo, Estados Unidos volvía a estar en guerra. Desde luego, jamás podría creer que lo sucedido tuviera algo que ver con que ella me encontrara atractivo, no digamos ya deseable. ¿Qué chica encontraba“deseable” a un chico en la Universidad de Winesburg? Yo, por lo menos, nunca había oído decir que las chicas de Winesburg, de Newark o de cualquier otra parte tuvieran tales sentimientos.

Que yo supiera, a las chicas no las excitaba el deseo de esa manera; lo que las excitaba eran los límites, las prohibiciones, los tabúes rotundos, todo lo cual redundaba en beneficio de la que, al fin y al cabo, era la ambición primordial de la mayoría de mis condiscípulas coetáneas en Winesburg: reestablecer con un joven provisto de un salario seguro el mismo estilo de vida familiar del que se habían separado temporalmente al ir a la universidad, y hacerlo con la mayor rapidez posible. Tampoco podía creer que Olivia hizo lo que hizo porque disfrutara con ello. Esa idea era demasiado pasmosa incluso para un chico inteligente y de mentalidad abierta como yo. No, lo que sucedió solo pudo ser una consecuencia de algo que estaba mal en ella, aunque no necesariamente un defecto moral o intelectual; en clase me parecía dotada de una mente superior a la de cualquier chica a la que hubiera conocido, y durante la cena nada me llevó a pensar que su carácter no fuese totalmente estable. No, lo que hizo debió de haber sido causado por una anormalidad. Es porque sus padres están divorciados, me dije. No había ninguna otra explicación a un enigma tan profundo.
avatar
Nathan Z.

Cantidad de envíos : 4361
Fecha de inscripción : 30/05/2008

Ver perfil de usuario http://lasoledadenagosto.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Carmen Neke el Miér Mar 18, 2009 4:10 am

Nathan Z. escribió:La crítica de Germán Gullón en El Cultural
¿Crítica? Lo que hace este señor es destripar la novela enterita, desde el principio hasta el final, sin dar ninguna explicación o juicio al respecto, para después terminar diciendo: "Un libro fascinante". Vamos, nivel de examen de literatura de secundaria a alumnos desinteresados. Ningún comentario sobre el estilo narrativo, sobre el porqué de la vuelta a sus años de juventud en este momento de su vida, ninguna alusión al nivel del libro dentro de la narrativa de Roth.

Un comentario muy útil para quien no tenga ganas de leerse el libro pero quiera poder hablar sobre él. A los lectores interesados yo les recomendaría encarecidamente que NO se lean esta crítica y que se vayan directamente a la novela. Y que saquen sus propias conclusiones.

Nathan, he leído reseñas tuyas a libros de Roth de un nivel cien veces más alto que esta que citas. Y tú lo haces gratis.
avatar
Carmen Neke

Cantidad de envíos : 17764
Fecha de inscripción : 29/03/2008

Ver perfil de usuario http://actosdelectura.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Nathan Z. el Miér Mar 18, 2009 4:36 am

No he leído la crítica, Carmen. Ya sabes que no me gusta leer nada (ni prólogos, ni reseñas, etc.), antes de terminar una novela. La leeré esta noche, supongo.

No quería decir nada, tampoco, respecto a la novela. Pero, la verdad, es que esta última obra de Roth no es una de sus supernovelas. Pero digo esto con mucho cuidado, con pinzas, como se suele decir, pues aún me queda más de la mitad.
avatar
Nathan Z.

Cantidad de envíos : 4361
Fecha de inscripción : 30/05/2008

Ver perfil de usuario http://lasoledadenagosto.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Carmen Neke el Miér Mar 18, 2009 4:38 am

La crítica que yo leí cuando la publicaron en Bélgica, además de destriparla también por completo Rolling Eyes Rolling Eyes la ponía por las nubes, muy por encima de "Sale el espectro". Yo sí me leo las críticas porque por suerte soy inmune al destripe, cuando has releído tanto como he hecho yo, las sorpresas de la trama pasan a tener una importancia secundaria.

Esperamos tu veredicto, Nathan. Seguro que el propio Roth también!!! Wink
avatar
Carmen Neke

Cantidad de envíos : 17764
Fecha de inscripción : 29/03/2008

Ver perfil de usuario http://actosdelectura.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Nathan Z. el Miér Mar 18, 2009 4:46 am

Bueno, "Sale el espectro" tampoco es lo mejor que ha publicado Roth en los últimos años. Está lejos, en mi opinión, de, por ejemplo, "El animal moribundo" o "La mancha humana".
avatar
Nathan Z.

Cantidad de envíos : 4361
Fecha de inscripción : 30/05/2008

Ver perfil de usuario http://lasoledadenagosto.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Medea el Miér Mar 18, 2009 6:50 am

Anoche me paseé por los links que pusiste, Nathan. Encontré interesante el comentario en comic, diferente. También a Thays sufriendo porque llegue a sus manos el libro. El fragmento que expones, la verdad que despierta el interés por leer el libro. Habla desde 'dentro', una narración desde la instrospección (¿se puede decir así?), que encuentro como real.
De acuerdo con Neke sobre 'lo escrito' por Gullón, crítica ninguna. Ha vomitado toda la historia de la novela de principio a fin. Un atentado, creo. Tal vez alguien debería decírselo...
Y, también espero leer tus comentarios, Nathan. De veras. Smile
avatar
Medea

Cantidad de envíos : 6850
Localización : Ni ahí.
Fecha de inscripción : 04/10/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Nathan Z. el Miér Mar 18, 2009 7:18 am

Me cae bien el Thays. Una vez le dije que le veía gordo, pero me dijo que no, que es que estaba haciendo pesas. Laughing
avatar
Nathan Z.

Cantidad de envíos : 4361
Fecha de inscripción : 30/05/2008

Ver perfil de usuario http://lasoledadenagosto.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Nathan Z. el Miér Mar 18, 2009 11:51 am

Well...

Qué hacer, qué decir, ahora, a las doce y media de la noche, hace apenas diez minutos que acabo de terminar "Indignación", la última novela del escritor del que más libros he leído en mi vida...

La tengo aquí, a mi lado, junto al portátil. Qué digo, me vienen a la cabeza calificativos como "genial", "extraordinaria", "la hostia"... Ah, pero es tan tópico decir algo así cuando se habla de un libro. ¿Qué tal la última novela de Roth? Genial, maravillosa, obra maestra...

Obra maestra..., no.

La verdad es que la primera mitad del libro se me ha hecho un poco espesa, algo sobria, muy "conocido" lo que contaba: joven judío, años cincuenta, universidad, padres buenos y cariñosos pero demasiado protectores (cómo son los míos, en cualquier caso). Y todo contado en primera persona por un protagonista que parece estar demasiado obsesionado por ser alguien en la vida. Por hacer las cosas bien. Demasiado..., ¿estirado? Sí, estirado. Un joven que parece un viejo. Que no se deja llevar. Déjate llevar, chaval, no te comas tanto la cabeza, ¡disfruta!

Durante esa primera mitad de la novela, Roth va presentándonos situaciones, hechos, que más tarde, en la segunda mitad, tendrán su desarrollo. Es ahí, en la segunda mitad, donde todo parece acelerarse, donde, por fin, sucede la emoción. Donde, sí, consigue (el personaje) que lo veamos de otra forma, y sí, nos indignemos con él.

Que compartamos su indignación.

Porque nosotros, en su situación, cómo no hacerlo, habríamos hecho lo mismo.

Decir: ¡A la mierda!


¿Y cuántas buenas novelas has escrito, ya, en doce, catorce años, querido Roth? ("El teatro de Sabbath"; "Pastoral americana"; "Me casé con un comunista"; "La mancha humana"; "El animal moribundo"; "La conjura contra América"; "Elegía"; "Sale el espectro"; "Indignación").

¡¡¡NUEVE!!!

Y uno no sabe qué decirte, Philip, nos dejas mudos, porque, con tantas buenas novelas escritas, con tantos años ya a tus espaldas, y sigues escribiendo, tanto, tan deprisa, tan bien...
avatar
Nathan Z.

Cantidad de envíos : 4361
Fecha de inscripción : 30/05/2008

Ver perfil de usuario http://lasoledadenagosto.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Madison el Miér Mar 18, 2009 9:18 pm

Creo que por el momento paso de leer este libro Nathan Cool
avatar
Madison

Cantidad de envíos : 5195
Fecha de inscripción : 17/03/2008

Ver perfil de usuario http://cafedemadison.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Nathan Z. el Jue Mar 19, 2009 1:18 am

Ah, Madi. Es una muy buena novela, pero la verdad es que sí, que la primera parte se hace un poco pesada. La segunda, el último cuarto, concretamente, es muy intenso. Es una de esas novelas que disfrutas más por el conjunto, excelente, que página a página, como en "Mi vida como hombre", que fue empezar a leerla y decir, para, para, que te la vas a terminar enseguida, y es tan buena, cada una de sus páginas, que quiero disfrutarla unos días..., no sólo una noche.
avatar
Nathan Z.

Cantidad de envíos : 4361
Fecha de inscripción : 30/05/2008

Ver perfil de usuario http://lasoledadenagosto.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Carmen Neke el Jue Mar 19, 2009 2:20 am

Nathan Z. escribió:"Mi vida como hombre", que fue empezar a leerla y decir, para, para, que te la vas a terminar enseguida, y es tan buena, cada una de sus páginas, que quiero disfrutarla unos días..., no sólo una noche.
Calla maldito calla, que lo tengo ahí en la estantería ("My life as a man", justo debajo de "The plot against America") lo puedo ver perfectamente desde aquí, haciéndome guiños, diciéndome "Venga tómame entre tus manos, ábreme, tengo mucho que ofrecerte, vas a disfrutar conmigo como no lo has hecho con ningún otro...". Calla, calla...
avatar
Carmen Neke

Cantidad de envíos : 17764
Fecha de inscripción : 29/03/2008

Ver perfil de usuario http://actosdelectura.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Madison el Miér Abr 01, 2009 5:21 am

Que lo acabo de comprar tambien!!!!! Razz
avatar
Madison

Cantidad de envíos : 5195
Fecha de inscripción : 17/03/2008

Ver perfil de usuario http://cafedemadison.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Nathan Z. el Miér Abr 01, 2009 6:05 am

En la revista Qué leer de abril, viene una muy buena entrevista realizada por Antonio Lozano.

Dos cosas:

1) Roth ya ha escrito ¡¡¡otra!!! novela, "The humbling", que se publicará en septiembre, en inglés. Y está escribiendo otra más, "Nemesis".

2) Me ha "decepcionado" un poco que Philip no supiera quién gobernaba en España. Ay, estos americanos...
avatar
Nathan Z.

Cantidad de envíos : 4361
Fecha de inscripción : 30/05/2008

Ver perfil de usuario http://lasoledadenagosto.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Carmen Neke el Miér Abr 01, 2009 7:59 am

Nathan Z. escribió: Me ha "decepcionado" un poco que Philip no supiera quién gobernaba en España. Ay, estos americanos...
Vamos que tú sabes quién gobierna en Bélgica si te lo pregunto así, a bote pronto!?!
avatar
Carmen Neke

Cantidad de envíos : 17764
Fecha de inscripción : 29/03/2008

Ver perfil de usuario http://actosdelectura.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Nathan Z. el Miér Abr 01, 2009 9:11 am

Me refiero a que no sabía qué tipo de gobierno, no al nombre del presidente.

En Bélgica, hum, ¿los nacionalistas?
avatar
Nathan Z.

Cantidad de envíos : 4361
Fecha de inscripción : 30/05/2008

Ver perfil de usuario http://lasoledadenagosto.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Allegra el Dom Abr 18, 2010 9:23 pm

Con mi sequía lectora es triste que un libro que me leo no me haga disfrutar a tope.
He leído todos vuestros comentarios y no se si es porque es el primero que leo de Roth y no le he pillado el punto o bien que no es una "gran novela".
Esperaba bastante más.

PD. Lo siento Nathan, que se que es uno de tus favoritos. Estoy dispuesta a darle una segunda oportunidad. ¿Cuál me recomiendas?.
avatar
Allegra

Cantidad de envíos : 2225
Fecha de inscripción : 11/04/2008

Ver perfil de usuario http://www.apuntesdelectura.blogspot.com/

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Ginebra el Lun Abr 19, 2010 5:11 am

Es muy buena.
avatar
Ginebra

Cantidad de envíos : 6512
Localización : Depende
Fecha de inscripción : 20/03/2008

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: "INDIGNACIÓN"; PHILIP ROTH.

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.