Sobre Luis Manuel Ruiz, autor sevillano, su nueva obra y blog.

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Sobre Luis Manuel Ruiz, autor sevillano, su nueva obra y blog.

Mensaje  Lulamoon el Sáb Oct 24, 2009 8:02 am

Hola no se si le conocéis, pero recientemente ha publicado "Tormenta sobre Alejandría", y estuvo en el programa "el publico lee", de canalsur2 y por cierto, fue simpático y ameno. Dice que empezó la novela sobre Alejandría e Hipátia, y estando por el tercer capitulo se enteró lo de Amenabar y su película, no supo si seguir o no, pero como sabia que su novela iba a tener tintes históricos, filosóficos, y cosas de su propia cosecha, no creía coincidir con el director. (es curioso que él mismo comenta la película en su blog y me gustaría dejaros la referencia, es divertida y variopinta). Si encuentro el vídeo del programa os lo dejo en temas de televisión, también.

La novela no he tenido la suerte de leerla aún, pero por lo que vi en el programa, debe estar bien, así que la dejo en pendiente. De todas formas buscaré información, y pondré la referencia sobre el libro en el post correspondiente, no me gusta liar las cosas.

Es un autor joven, creo filósofo, con un sentido del humor muy especial, buen escritor, le gusta el misterio, y casualmente os dejo un par de referencias de su blog "Testigo ocular":

Escritos de Luis Manuel Ruiz, de su Blog “Testigo ocular”.


(muy recomendable por cierto, tiene fino sentido del humor, aparte de ser buen escritor y filósofo).

La maldición del despertador. Este año, en mi puesto de trabajo en Erewhon, allende las montañas, me han dado un horario de echarse a temblar. De frío, de miedo, de sueño, si es que de sueño se puede temblar. Algunos no lo encontrarán suficientemente severo, pero a lo largo de toda mi vida he sido educado para mantenerme fiel a las sábanas el mayor tiempo posible. Por imperativo laboral, debo levantarme lunes y miércoles a esa hora en que se despiertan los estibadores y se duermen las putas, las seis y media de la mañana. El jueves, a las siete y media. Y sobrellevo como mejor puedo esta maldición: es decir, convertido en un autómata, despojado de alma, sentimientos e ideas hasta esa hora decente y humana en que el sol ya brilla sobre nuestros cráneos, las diez de la mañana. Lo reconozco: antes de las diez estoy cerrado. Quien hable conmigo sólo encontrará un contestador automático, y quien pretenda hacerme trabajar con un mínimo de eficacia se las verá con un muñequito de cucú suizo, que repite obsesivamente el mismo gesto sin saber lo que hace. Estudié los tres últimos cursos de la carrera en el turno de tarde para no tener que abandonar el calor de mi cama a horas indecentes y el amanecer siempre ha equivalido en mi diccionario mental a un espléndido dolor de cabeza, por no hablar del sentimiento de apocalipsis. En fin: ¿me oye algún dirigente de algún poderoso establecimiento? ¿Alguien del Ministerio de Cultura, o de algún lobby mediático que necesite tertulianos para programas vespertinos? ¿No hay algún Instituto Cervantes por alguna esquina donde ofrezcan horarios más caritativos, que lo mismo me da Kiev que Singapur? Que alguien me libre de la maldición del despertador: temo más al alba en las ventanas que un vampiro viejo.

Malo para la salud. Jamás se me borrará de la memoria un artículo del dominical de El País en que Muñoz Molina (a quien, por otra parte, admiro mucho) presumía de lo feliz que era disponiendo desde tierna edad del mejor empleo del mundo: uno que le permite ganar un salario haciendo lo que más le gusta sin aparente esfuerzo y que además (y aquí me araño cada vez que lo pienso) no le exige horarios de entrada o salida ni levantarse o irse a la cama a horas poco recomendables. Mi admirado Schopenhauer, al que le gustaba permanecer en la piltra hasta que el sol ya doraba las cortinas, dejó escrito que madrugar es una pérdida de tiempo y energía lamentable, que además conduce al quebranto de nuestra inteligencia. La mente, sometida a un esfuerzo excesivo durante esas horas en que aún debería permanecer en reposo, acaba por resentirse y funcionar de manera defectuosa: mucho mejor resulta, dice, dejarla descansar hasta que haya recuperado plenamente su potencial. Es lo que pasa, para entendernos, cuando usas siempre el móvil o el ordenador portátil con la batería a media carga, que acaba por joderse.

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VIERNES 16 DE OCTUBRE DE 2009

¿Agorafobia?


Amenábar, Amenábar, moro de la morería. En fin, el lunes anduve a ver la película de Amenábar. Naturalmente, me picaba la curiosidad por ver de qué modo había retratado Alejandro esa ciudad bulliciosa y convulsa que estuve visitando en visiones durante año y medio, así como la Hipatia por la que finalmente se había decantado: si la histórica, si la mitológica, si la ilustrada, la romántica, la prerrafaelista o alguna otra de su invención. Mi veredicto: la película es altamente recomendable. No comprendo ni comparto esa agorafobia que se ha apoderado de ciertos medios donde se la moteja de frígida, de académica, de banal; considero, muy al contrario, que es una historia bien narrada, con sus clásicos héroes, villanos y crisis dramáticas que mueve a la emoción a las almas bien criadas (mi hermana, sin ir más lejos, empezó a llorar en el momento en que Orestes suplica a Hipatia que se bautice y ya no paró hasta el final). Aprecio en lo que valen los manejos técnicos del director (esos planos cenitales, esas perspectivas a lo Google Earth con la imagen nubosa de Alejandría entre el Mediterráneo y el lago que ya no existe, esa curiosa inversión de la imagen en el momento en que las hordas cristianas asuelan la Biblioteca), así como otras sutilezas del guión que me parecen el colmo de lo delicado: como reconstruir el sonido del aulós que Orestes tañe en la escena del teatro o el hecho de que los personajes se refieran a los planetas calificándolos como “las errantes” (en efecto, tai planetái significaba en griego antiguo “las [estrellas] errantes”). Además, a Rachel Weisz el peplo le sienta de caramelo. Por lo demás, considero que la tendenciosidad del argumento, que ni es inocente ni pretende presentarse como tal (sí, los filósofos son higiénicos, lampiños y educados, mientras los cristianos parecen sacados de un cásting entre miembros de Al Qaeda), es de plena vigencia en los tiempos que corren: estamos hartos de integrismos y de mesías cerriles que dicen disponer de línea telefónica directa con Dios.

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Os pongo referencia al Libro.

Mensaje  Lulamoon el Sáb Oct 24, 2009 9:49 am

Como aún no lo leí, no veo de ponerlo en el post de autores y libros. Sino más adelante, como comenta río, si os parece. Encontré referencias a la novela y os la dejo. Un saludo.

Martes, 13 de Octubre de 2009.

LUIS MANUEL RUIZ – Tormenta sobre Alejandría

Hubo un tiempo en que una ciudad fundada por un emperador adolescente abarcó el mundo entero. Hubo un tiempo en que en el centro de esa ciudad se elevó un edificio único, donde cabía toda la sabiduría humana. Hubo un tiempo en que una mujer de cabello incandescente gobernó aquella Biblioteca y quiso adelantar a todos los hombres en la adquisición de la amargura que es el precio del conocimiento. Hubo un tiempo en que un dios nuevo, manchado de sangre, obligaba a las mujeres a callar. Hasta que ese tiempo remoto tocó a su fin.
Una cadena de misteriosos crímenes y un solo hombre que deberá resolverlos, mientras los dioses sucumben ante el cristianismo y una civilización está a punto de llegar a su fin. Una novela que combina con audacia y una prosa subyugante la intriga, la historia y la filosofía.

Luis Manuel Ruiz (Sevilla, 1973) compagina su labor como profesor de Filosofía con la colaboración en diversos medios de prensa, entre ellos el diario El País. Su primera novela, El criterio de las moscas (Alfaguara, 1998) consiguió el Premio Novela Corta de la Universidad de Sevilla. Y la segunda, Sólo una cosa no hay (Alfaguara, 2000), recibió en la Feria de Frankfurt de 2001 el Premio Internacional de Novela, con un jurado compuesto por seis prestigiosas editoriales de todo el mundo. También en Alfaguara ha publicado Obertura francesa (2002), La habitación de cristal (2004) y El ojo del halcón (2007). Sus obras han sido traducidas a varios idiomas.


Bitácora personal de Luis Manuel Ruiz: www.eltestigoocular.blogspot.com[img][/img]

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Re: Sobre Luis Manuel Ruiz, autor sevillano, su nueva obra y blog.

Mensaje  Wara el Sáb Oct 24, 2009 10:03 am

Sí que es joven, sí, y no, yo no lo conozco. Pero de entrada me gusta eso de las altas horas y el no despertador... Very Happy

Aunque no hayas leído el libro, no hay problema en abrir tema nuevo en el apartado correspondiente. De todas formas, no te preocupes, de éste me llevo la referencia al índice.

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Re: Sobre Luis Manuel Ruiz, autor sevillano, su nueva obra y blog.

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